México: el país de no pasa nada

Seis años atrás, Ismael Hernandez Deraz aspiró a la gobernatura de Durango con la promesa de que llevaría al Estado hacía el progreso, haciéndose llamar “EL” como adjetivo característico del cambio que denotaría un antes y un después en la historia de la ciudad. El resultado de su proceso electoral no dejó en duda que el pueblo estaba con EL, pues obtuvo una ventaja de casi diez por ciento sobre los demás candidatos quienes aceptaron la victoria del Partido Revolucionario Institucional como un resultado legítimamente jurídico.

No tardo mucho en verse el cambio del que Ismael tanto hablaba; las oportunidades de trabajo empezaron a concederse a un limitado grupo de personas, todas ellas cercanas al gobernador dejando en la quiebra a varios negocios locales pues un monopolio había comenzado. Los medios de comunicación denunciaron esta práctica inconstitucional y poco a poco fueron callados por el mismo gobierno llegando a las consecuencias de que ninguno de ellos podría publicar ningún tipo de información sin que antes no fuera aprobada por EL. La ciudad comenzó a quedarse muda y sorda, conociendo las novedades por testigos presenciales cuya veracidad terminaba en rumores. Poco a poco, Ismael comenzó a demostrar quien realmente era, nunca le importó Durango, lo único que le importaba era su propia riqueza y habiendo dejado en claro que nadie podía estar en su contra, comenzó a desalojar a los habitantes de una manzana completa para el ahí, construir su mansión. La educación pasó a último término, pues para estos casos es preferible un pueblo ignorante.

Cierto día comenzó a circular en la red una amenaza de un grupo llamado “Los Zetas”, quienes anunciaban que en un plazo de dos meses llegarían a Durango armados y que no se detendrían ante nadie ni ante nada, que la población debería tener cuidado y evitar salir de sus casas. Durango se vió exceptico ante esta situación y lo tomó como una broma, por que para cadenas en internet, esa, no era la única.

Las cosas cambiaron cuando los primeros enfrentamientos entre la policía estatal y “los Zetas” tuvieron lugar dentro de un fraccionamiento conocido y cobró vidas inocentes a las que nunca se les hizo justicia. Durango empezó a conocer el miedo cuando hieleras ensangrentadas aparecieron frente a la Procuraduría General de Justicia del Estado conteniendo las cabezas de once hombres que habían sido reportados como desaparecidos apenas un día antes, acompañadas con una cartulina cuya leyenda decía “Ya llegamos, y no nos vamos”. A partir de entonces, Durango dejó de ser esa ciudad colonial y tranquila que le caracterizaba para convertirse en uno de los primeros estados con un alto índice de inseguridad a nivel nacional, las ejecuciones estaban a la orden del día, las amenazas de bombas, balaceras, los levantones, sucedían a cualquier hora, en cualquier parte, y eran tantas las denuncias de la ciudadanía que la autoridad optó por ignorarlas alegando que ya tenían demasiado trabajo para intentar con mas. Al poco tiempo, las denuncias terminaron, pues cada que se realizaba una, se recibía una llamada de amenaza por parte de este grupo del crimen organizado pidiendo por las buenas, que se callaran. A Durango no le quedo mas que ser testigo de todo lo que el crimen organizado era, no le quedó más que ser victima de sus miles de atropellos y no le quedó mas que aprender a quedarse callado, pues quienes debían protegernos, quienes debían llevarnos al progreso, tenían nexos con el narco.

Seis años le tomó a Ismael deshacer Durango, hacerlo inhabitable, inseguro, impune, negando siempre ante los medios el grado de violencia y cinismo que se vive actualmente en lo que fué una de las ciudades más tranquilas de la República. Y no obstante, reacio a dejar su poder dentro de la política, para estas elecciones del 2010, postuló a un candidato saltandóse todos los requisitos legales para poder postularse como candidato a gobernador, pues sabría podría manejarlo cual títere y así, alargar su gobierno durante seis años más. Los duranguenses cansados de vivir con miedo, votarón por el candidato del partido opositor, José Rosas Aispuro y al ver Ismael que su derrota era inminente, el día de las elecciones, el pasado 4 de Julio, mandó comandos armados a robar las urnas que contenían el material electoral y a pesar de las denuncias ciudadanas exigiendo el respeto de su voto, el candidato de Ismael, Jorge Herrera Caldera y el Partido Revolucionario Institucional se declararon ganadores, e incluso agraviados, pues declararon que Rosas Aispuro había sido el responsable del robo de urnas,  ya que  habían encontrado pruebas tales como publicidad en contra del PRI y boletas electorales en casas de miembros del partido opositor, e hicieron públicamente responsable de cualquier cosa que pudiera sucederle a Ismael, pues Aispuro tenía fuertes nexos con el narcotráfico. Cabe mencionar que los miembros del partido opositor en quienes supuestamente encontraron el material electoral robado, fueron puestos en libertad días después por falta de pruebas.

Diversos medios de comunicación anuncieron la victoria de Herrera Caldera incluso días antes de que el conteo oficial hubiese terminado sin darle importancia a las 30 urnas robadas, las cuales contenían aproxidamente de 10 mil a 20 mil votos. Rosas Aispuro  ante esta situación declaró que pedirá el recuento voto por voto una vez que las investigaciones sobre las urnas robadas que realiza la PGJE terminen  y que de ser necesario llevará este asunto a los tribunales electorales federales.

El pasado 8 de Julio, el pueblo de Durango salió a las calles para realizar una protesta pública contra Ismael, y a pesar de que este prohibió el transporte público ese día,  alrededor de 50mil personas recorrieron las calles de la ciudad exigiendo que se respetara su voto, su derecho a la democracia, a la vida y a la seguridad, que el pueblo de Durango ya había decidido y había decidido a Rosas Aispuro, que era tiempo de que Ismael dejara el poder, incluso la ciudad.

Nosotros no queremos una dictadura, no queremos que nos impongan un candidato, no queremos seguir viviendo en constante inseguridad y en un atropello interminable de nuestras garantías individuales, y mañana, 11 de julio, estamos a la espera del resultado final de las elecciones del 4 de julio, donde esperamos que nuestro derecho al voto sea respetado y Rosas Aispuro tome el poder el 5 de septiembre del 2010, como el pueblo de Durango lo decidió.


Ana Rzeznik is an activist and law student in Durango, Mexico.

About Okla Elliott

I am currently an assistant professor at Misericordia University in northeast Pennsylvania. I hold a PhD in comparative literature from the University of Illinois, an MFA in creative writing from Ohio State University, and a legal studies certificate from Purdue University. My work has appeared in Cincinnati Review, Harvard Review, The Hill, Huffington Post, Indiana Review, The Literary Review, New Letters, Prairie Schooner, A Public Space, and Subtropics, as well as being listed as a "notable essay" in Best American Essays 2015. My books include From the Crooked Timber (short fiction), The Cartographer’s Ink (poetry), The Doors You Mark Are Your Own (a coauthored novel), Blackbirds in September: Selected Shorter Poems of Jürgen Becker (translation), and Bernie Sanders: The Essential Guide (nonfiction).
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